3 de octubre de 2011

Temporáneo

Plaza Apóstoles, 5
30001 Murcia
www.temporaneo.es
CALIFICACIÓN MURCIAx20: 7,87

FECHA DE LA VISITA: 27/09/2011
TIPO DE ESTABLECIMIENTO: RESTAURANTE (& LOUNGEBAR)
AMBIENTE: URBANO
PRECIO POR PERSONA: 15,50 €


Como marqueses x15 Por Ariza en Tierra de Nadie

Martes de nuevo, pero mediodía. En Murcia deberían suprimirse las horas solares de los meses de julio a octubre. O eso me parece. El lugar de la cita previa, la plaza de Belluga. La Catedral nos mira mientras esperamos al rezagado del día, caña y refresco de cola en ristre en la terraza del bar Catedral.

Ya el equipo al completo, nos dirigimos a la plaza de los Apóstoles. La terraza del Temporáneo, un solárium al uso, está por supuesto vacía. Entramos y echo de menos algo de intensidad en el aire acondicionado. Tenemos mesa ‘apalabrada’ para las dos y media. Nos acompaña el camarero a una mesa del reservado del fondo, tan coqueto como oscuro y vacío. Encienden unas luces extra. Mucho mejor.

Nos asalta la duda de si piensan que lo nuestro es pedir de carta y sin límite de presupuesto. Aclaro de nuevo que lo nuestro es el menú del día y el camarero no se inmuta. O lo tenía claro y el reservado es una deferencia por hacer reserva, valga la redundancia, telefónica, o el Temporáneo es de esos sitios en los que no se hacen feos gratuitos. Me quedo con la segunda opción.

Entrantes distintos y plato central común, rabo de toro, servido –por la indumentaria así lo parece– por el cocinero. Para ir de menú de 12,50 euros, nos sentimos como en elBulli. Es un decir. Terminada la comida, dudamos en tomarnos el café allí, también fuera de menú una vez elegido el postre, o seguir marcha por el centro. Hacemos partícipe al camarero de nuestra duda y nos invita a disfrutar del café en la terraza. Sigue vacía. Qué calor. En la barra, al entrar a pagar, uno de los propietarios del local, también copropietario del 609 y algún que otro local más de la ciudad: el sumiller Pedro Martínez. Lee el periódico y nos saluda.

Si te tratan como a un marqués por quince euros, y son poco más de las cuatro de la tarde, lo suyo es tomar algo más. Mercedes tiene antojo de llaollao, esos yogures en franquicia con sus toppings y mis sospechas, y nos parece bien. Tenemos bote. Para terminar, estrenamos cafetería en el lateral de la Merced: La Toga. Pero nada que ver con la vida universitaria o la abogacía, sino que es la versión femenina y de sobremesa del bar Togo. Del café ni me acuerdo, sí de la charla. Son casi las siete de la tarde. Gran martes. 

RELACIÓN CALIDAD-PRECIO: 8


Un menú contemporáneo Por Pedro García-Ordás
El Temporáneo es uno de esos lugares en los que es posible comer algo más que un calorífico menú. Además de un toque creativo en las propuestas, se puede elegir entre más de cinco o seis platos en cada momento de la comida.


Ensalada de verduras asadas
De primero elegimos ensalada de verduras asadas, en su punto, melosas, con un aliño en el equilibrio perfecto ácido-oleoso, tomate con queso de cabra caramelizado, sencillo y rico. El pastel de puerros y gambas estaba demasiado suave y prevalecía el sabor a huevo. 

Tomate con queso de cabra caramelizado

En cuanto a las presentaciones, en los tres platos eran tan idénticas, que parecían tres versiones de la misma ensalada.


Pastel de puerros y gambas

En el segundo todos estuvimos de acuerdo en pedir el plato especial del día, rabo de toro. Nos lo presentaron en un plato rectangular, con dos buenos trozos. La salsa, como se espera en esta tradicional receta, era densa y con sustancia. Para mi gusto se notaba demasiado el punto ácido del vino tinto y le faltó llevar guarnición.



Los postres estaban en consonancia con el tipo de menú, eran dulces pero suaves y de fácil digestión. El pan de calatrava llevaba muy poco bizcocho, casi era un flan. El rollo de leche frita consistía en un cilindro de hojaldre relleno de una crema ligera de leche frita, todo con un toque de mermelada de albaricoque, buenísimo.



Los detalles son los que indican si en un lugar se hacen las cosas con cariño e ilusión, por ejemplo, el pan. Además de las rosquillas, en la cesta había distintos panes de pequeño tamaño, ideales para probar varios. El vino tinto que nos sirvieron por copas era Nuviana, un Vino de la Tierra del Valle del Cinca, Huesca. Unas bodegas jóvenes del grupo Codorniú. Un vino bueno, bonito y barato, como el menú, con el aliciente añadido que supone descubrir una nueva referencia, concebida al margen de las grandes D.O.



Que nos sirvieran el café en la terraza para que pudiéramos fumar y que lo pedido fuera de menú no incrementara la cuenta escandalosamente (cosa que por desgracia suele ocurrir siempre), nos hizo irnos de Temporáneo con la sensación de que habíamos comido estupendamente y nos habían tratado mejor.

CREATIVIDAD: 8
MATERIA PRIMA: 8
ELABORACIÓN: 7
VINO: 8
PAN: 8
POSTRES: 7



Murcialounge Por Mercedes F Morote

Hacía falta en Murcia un lugar como Temporáneo. Y digo hacía, porque cuando abrió hace ya algunos años sorprendió por su autodenominación entre restaurante y loungebar, situado además en un entorno inmejorable. Dicho más fácil, que lo mismo cenas que te tomas una copa o un café a cualquier hora del día en un ambiente vanguardista y urbano. 

Hoy en Murcia ya no sé si es necesario que abran más locales bajo este patrón, que parece salido del estudio del mismo arquitecto una y otra vez. Luz tenue, música chill-out, separación de ambientes, cristales al ácido y terrazas elegantes se repiten tanto que huelen a franquicia. Y aunque me gustan, ya no me gustan tanto. Porque a veces los toques personales son los que hacen que un lugar, aunque no sea consecuencia de una gran inversión, sea acogedor y apetecible. Dentro de esta reflexión creo que tampoco favorece nada a Temporáneo darse a conocer como “Grupo Temporáneo”, esto es, conjunto de locales bajo la misma gerencia que responden a esos mismos arquetipos urbanos. La información que ese dato aporta al cliente no es relevante y acentúa su despersonalización.

Sin embargo, tomar un menú del día en un sitio como Temporáneo es un verdadero lujo. Imagino que la crisis manda, aunque, y este es el dato que para mí tiene más valor, el restaurante sigue manteniendo su característico estilo cuidado y elegante en la presentación y variedad del producto, en el trato al cliente y en la innovación, todo incluido en 12,50 €. Porque uno se marcha de allí con ganas de volver, no a tomar un menú, sino a cenar a la carta. En el centro de la ciudad, un lugar como Temporáneo siempre debe existir.


FACHADA: 7
TERRAZA: 8
DECORACIÓN: 8

SERVICIO: 10
PRESENTACIÓN DEL PRODUCTO: 9
IMAGEN DEL PERSONAL: 8
LIMPIEZA: 7
BAÑOS: 7
VAJILLA: 8

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